¿QUÉ ES VIOLENCIA SEXUAL?

La Organización Mundial de la Salud, define la violencia sexual como “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y lugar de trabajo”.

La Violencia Sexual, implica el uso de la fuerza física, la coerción o la intimidación psicológica para hacer que una persona lleve a cabo un acto sexual u otros comportamientos sexuales indeseados.

 

 

Fundamento legal:

En ese contexto, en la legislación guatemalteca por reforma contemplada en la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Decreto 09-2009 del Congreso de la República, se reformaron los delitos contra la libertad e indemnidad sexual de las personas, contenidos en el Libro Segundo, Título III del Decreto Número 17-73 del Congreso de la República, Código Penal, denominado “DE LOS DELITOS CONTRA LA LIBERTAD E INDEMNIDAD SEXUAL DE LAS PERSONAS”, tipificando en el Capítulo I “DE LA VIOLENCIA SEXUAL” los delitos de Violación y Agresión sexual y los supuestos que agravan la pena; y en el Capítulo V “DE LOS DELITOS CONTRA LA INDEMNIDAD SEXUAL DE LAS PERSONAS” los delitos de Exhibicionismo Sexual, Ingreso a espectáculos y distribución de material pornográfico a personas menores de edad y Violación a la intimidad sexual.

Contexto en Guatemala

En Guatemala, la violencia sexual es un delito con alta incidencia y su aumento constituye un problema social grave que tiene influencia en otros fenómenos y sectores de la sociedad, sus víctimas no contemplan distinción de edad, sexo, condición social, grupo lingüístico o nivel educativo, entre otros, por lo que cualquier persona es susceptible de ser víctima.

Estadísticamente el Instituto Nacional de Ciencias Forenses –INACIF- reportó en el año 2,016 una cifra total de 7,892 casos de reconocimientos médicos.

En el año 2017, del 1 de enero al 15 de julio de 2017, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses ha reportado 3,709 casos de reconocimientos médicos por delitos sexuales, 3,377 casos corresponden a víctimas de sexo femenino y 332 a víctimas de sexo masculino.

  • LISTA DE DELITOS
  • AGRESORES
  • CONSECUENCIAS
  • ¿QUÉ DEBEN HACER LAS VÍCTIMAS?

Exhibicionismo sexual: Este delito se considera como una forma de violencia sexual ya que se da cuando una persona ejecuta él mismo, o hace que otro ejecute 

Este delito tiene una pena de:  3 a 5 años de prisión.
Ingreso a espectáculos y distribución de material pornográfico a menores de edad: este delito lo cometen las personas que permiten la entrada y la presencia de menores de edad a espectáculos de naturaleza sexual que estén reservados para adultos, tales como permitir el ingreso a barras shows o prostíbulos. Además, cometen este delito las personas que distribuyan, hagan llegar o permitan que los menores adquieran material pornográfico.
 

Este delito tiene una pena de: 3 a 5 años de prisión.

Violación a la intimidad sexual: este delito lo comete cualquier persona que sin el consentimiento de otra atente contra su intimidad sexual, se apodere o capte mensajes, conversaciones, sonidos o imágenes en general o del cuerpo de la víctima para afectar su dignidad, incluyendo cualquier dato electrónico o físico o datos reservados de contenido sexual ya sean públicos o privados, y siempre que se haga en perjuicio del titular o de un tercero. Tiene una pena de 3 a 5 años de prisión.  Además, el Código Penal impone una pena de 2 a 4 años de prisión a quien difunda, revele, cede o incluso venda a otros los datos, hechos o imágenes a las que ya se hizo referencia.

 

Agresión sexual: este delito es cometido cuando alguien realiza actos con fines sexuales o eróticos a otra persona, obliga a que otro los haga o que la víctima se lo haga a sí misma, siempre que no sea delito de violación.

Este delito tiene una pena de: 5 a 8 años de prisión.

 

Violación:  Este delito se comete cuando una persona con violencia física o psicológica, tenga acceso carnal, vía vaginal, anal o bucal con otra persona o le introduzca cualquier parte del cuerpo u objetos, por cualquiera de las vías señaladas. También se considera violación cuando se obliga a una persona a que se introduzca ella misma partes del cuerpo u objetos por cualquiera de las vías señaladas.  Este delito siempre sucede cuando la víctima es menor de 14 años o persona con incapacidad cognitiva o volitiva aun cuando no medie violencia física o psicológica, eso quiere decir que, si la víctima es menor de 14 años de edad, no importa si presta o no su consentimiento, siempre se considera cometido el delito. La pena para el delito de violación es de 8 a 12 años de prisión.

 

 

La Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, elaboró un reporte estadístico sobre la relación de los agresores y sus víctimas, a partir del muestreo de 244 casos reportados por Alerta Alba-Keneth a esta secretaria durante el año 2018, esto fue realizado con el fin de poder identificar el vínculo entre víctimas niños, niñas y adolescentes con los agresores sexuales.

Las estadísticas son alarmantes, sobre todo si se analiza el perfil de los agresores, ya que se ha identificado que en el 50% de los casos, el agresor ha resultado ser un pariente o familiar cercano con un vínculo afectivo previamente establecido con la víctima, tales como padres, tíos, hermanos, primos, abuelos, padrastros y novios es denominado “violador con abuso de estima y poder” por ser un pariente cercano que se vale de su relación familiar para iniciar actos de violencia la cual es continua.

En el 26% de los casos, los agresores son conocidos de la víctima, tales como amigos, vecinos, líderes comunitarios y pastores, entre otros; este tipo de agresor es denominado “violador con confianza” ya que casi siempre es alguien que la víctima conoce y rara vez amenaza con violencia.

El restante 17% coloca a los agresores como personas totalmente extrañas, es decir desconocidos quienes aprovechan la oportunidad para atacar sexualmente a las víctimas, este tipo de agresor es denominado “violador con coraje”, típicamente es un extraño y ataca a su víctima utilizando armas sin temor a lastimar o matar.

El restante 7% coloca a los agresores sin datos, ya que las víctimas no han brindado esa información.

 

 

Las consecuencias dependen en gran medida del tipo de abuso y sus circunstancias. Estudios estiman que un alto porcentaje de las víctimas de Violencia o Abuso sexual presentan secuelas, dentro de las que están: desconfianza, miedo, hostilidad hacia el sexo de quien agredió o hacia la familia si se siente que no se protegió, vergüenza, ansiedad, culpa, huida de casa, fracaso escolar e ingestión de drogas, alta incidencia de insatisfacción y disfunciones sexuales, depresión, angustia, mayor incidencia de embarazos no deseados y embarazo temprano, inicio temprano de las relaciones sexuales e infecciones de transmisión sexual.

Las consecuencias suelen ser mayores mientras más cercanas afectivamente sea quien agredió, mientras más violencia haya existido, mientras más tiempo haya sucedido y mientras menos se haya creído y/o apoyado a la víctima.

En la adolescencia, es común ver a mujeres y hombres con una conducta sexual inadecuada, poco protegida, riesgosa, con un alto grado de seducción, con mayor infidelidad y parejas amorosas múltiples, como consecuencia del abuso o la violación vivida en la infancia aun sin darse cuenta de esta relación causa efecto.

En lugar de juzgar a una persona por su conducta, es indispensable tratar de comprender qué le sucede. Es muy importante que también comprendamos que estos efectos se desvanecen o minimizan con una adecuada terapia sexual, y que las personas con abuso yviolación por supuesto podrán recuperar una vida sexual saludable, feliz y armónica, si reciben la ayuda adecuada.

Tal como lo establece la Ley contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Decreto 9-2009 del Congreso de la República, en su artículo 13, toda denuncia sobre acciones que constituyan sospecha o confirmación de la amenaza, restricción o actos que constituyan Violencia Sexual debe ser comunicada o denunciada inmediatamente ante las autoridades administrativas y judiciales competentes, como Policía Nacional Civil, Ministerio Público, Procuraduría General de la Nación, Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Procuraduría de los Derechos Humanos, la denuncia podrá ser presentada bajo reserva de confidencialidad.

FÍSICASEMOCIONALES

Lesiones en el cuerpo:

  • Rasgaduras

  • Heridas en áreas genitales

  • Infeccionesde transmisión sexual

  • Embarazos no deseados

  • Abortos espontáneos

  • Dolores crónicos de origen desconocido

  • Desordenes alimenticios,

  • Alteración del sueño,

  • Dolores de cabeza e

  • Infecciones del tracto urinario de manera frecuente.

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  • Sentimientos de culpa,

  • Vergüenza,

  • Impotencia,

  • Cambios de conducta,

  • Desánimo,

  • Depresión,

  • Autoagresión y

  • Agresividad hacia otras personas.

  • Tendencias a cambiarse la ropa y bañarse constantemente,

  • Llantos incontrolados,

  • Desconfianza,

  • Inseguridad,

  • Pérdida de deseos de vivir,

  • Abuso de drogas,

  • Síndrome de estrés post-traumático.

En el caso de niños y niñas: 

  • Infecciones del tracto urinario,

  • Dolor,

  • Picazón e inflamación genital,

  • Residuos de lubricantes en vagina o ano,

  • Dolor de estómago o garganta frecuentes, 

  • Fatiga extrema,

  • Actividad sexual no adecuada a su nivel de desarrollo. 

En adolescentes: 

  • Adoptan medidas de alto riesgo,

  • Actividades temerarias, 

  • Juegos extremos,

  • Vida sexual a temprana edad o anulación de la vida sexual,

  • Multiplicidad de parejas sexuales,

  • Deserción escolar,

  • Consumo de drogas.

En niños y niñas:

  • Conductas sexualizadas,

  • Temor a estar solos con personas adultas,

  • Miedos consistentes y fuera de lo común,

  • Aislamiento, 

  • Indiferencia,

  • Conducta regresiva, 

  • Pesadilla,

  • Miedo a la oscuridad y alteración del sueño,

  • Expresiones inapropiadas de amor y afecto,

  • Conductas desafiantes, rebeldes y agresivas.

Si ha sido víctima de alguno de los delitos de violencia sexual o conoce a alguien que lo ha sido: Se debe hacer la denuncia para iniciar un proceso penal en contra del agresor, puedes llamar a los números de teléfono:

  • MP: 2411 9191

  • PDH: 2424 1717

  • PNC: 110

  • Si el delito ha sido violación: Hay dos formas de actuar:

Si la violación acaba de suceder

  • Se debe acudir inmediatamente al Hospital o Centro de Salud más cercano, preferentemente dentro de las primeras 72 horas de ocurrido el hecho. En hospitales nacionales habrá personal debidamente capacitado para atender la emergencia, siguiendo dos rutas interinstitucionales de atención a víctimas de violencia sexual y/o maltrato, específicamente implementadas y monitoreadas anualmente por SVET.
  • Las denuncias pueden ser colocadas además en los hospitales, fiscalías del MP o  agencias fiscales dentro de los hospitales que atiendan a víctimas de violencia sexual.
  • En los hospitales se le deberá proporcionar a la víctima un kit de emergencia obligatoriamente, el cual contiene medicamentos para evitar enfermedades de transmisión sexual y anticonceptivas de emergencia.
  • Se recomienda que la víctima no se bañe ni lave sus partes íntimas, y que no deseche sus prendas ya que todas ellas podrán servir como evidencia.

 

Si la violación sucedió tiempo atrás, es importante conocer que los procesos penales pueden ser iniciados con denuncia, que existe el derecho de acudir a tribunales y la obligación social de denunciar para detener a los agresores de violentar a otras posibles víctimas. Para el efecto, se pueden realizar las denuncias respectivas y es importante que las víctimas se realicen exámenes médicos de rutina para descartar cualquier enfermedad de transmisión sexual como VIH/SIDA, la sífilis y la gonorrea.

Galeria de fotos: 

RUTA DE ABORDAJE DE ATENCIÓN INTEGRAL DE EMBARAZOS EN NIÑAS Y ADOLESCENTES MENORES DE 14 AÑOS DE EDAD

 

Antecedentes

El 26 de Septiembre del año 2012 se firmó la Carta de Entendimiento entre el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, Ministerio de Educación, Ministerio de Desarrollo Social y la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, para la implementación de la Ruta de Atención a Niñas y Adolescentes Embarazadas menores de 14 años de edad, con el objeto de establecer los parámetros de coordinación y fortalecimiento interinstitucional en el abordaje de la atención integral de embarazos en menores de 14 años de edad.

El 26 Abril del año 2016 se firmó el Convenio Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Atención a Niñas Embarazadas menores de 14 años de edad, entre el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, Ministerio de Educación, Ministerio de Desarrollo Social, la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas, Procuraduría General de la Nación y Ministerio Público para reiterar el compromiso de coordinación y responsabilidad de las instituciones suscriptoras para implementar efectivamente la Ruta. Ese mismo día se firmó una Carta de Intención para Cooperación Interinstitucional entre la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas y el Registro Nacional de las Personas para el fortalecimiento de acciones conjuntas con el objetivo de garantizar el derecho de identidad de las niñas y adolescentes menores de 14 años de edad, así como de sus hijos.

La creación de una nueva ruta

Como resultado de las coordinaciones y esfuerzos articulados entre distintas instituciones gubernamentales que tienen competencia en el abordaje para la atención integral de embarazos en menores de 14 años de edad, se creó y lanzó el 5 de octubre de 2016 una nueva Ruta de Abordaje con el objetivo de que las niñas y adolescentes menores de 14 años embarazadas reciban atención de salud, continúen sus estudios, que sus casos puedan ser llevados a la justicia y se les brinden beneficios con el cumplimiento de ciertos requisitos, tomando en cuenta la participación de cada una de las instituciones relacionadas y su mandato legal.